CCISETA Puno

PARO NACIONAL CIVICO POPULAR MIERCOLES 14 DE JULIO DEL 2004

Por: Fortunato Escobar
Mi condición de padre de familia al igual que la preocupación de la gran mayoría de los sufridos padres de familia, me induce a pronunciarme en contra una de las atrocidades de la llamada “huelga nacional indefinida” que inició el pasado 21 de Junio de 2004, protagonizada por una fracción del magisterio peruano agrupado en el SUTEP, a las que denomino “huelga contra los niños y niños”.

¿Quiénes son los actores de la huelga contra los Niños y Niñas?

Lastimosamente, los actores de esta “huelga contra los niños” son profesores de las “escuelas públicas” del Perú, sobre quienes siempre hemos tenido la mejor impresión recordando a nuestros antiguos maestros, gracias a ellos tenemos una profesión o una actividad.

Verdaderamente, hay pocas profesiones nobles y benéficas, como la de ser un maestro que encausa y muestra una ruta a los niños y las niñas hacia un futuro con desarrollo humano sustentable. Dado que en las manos de estos nobles maestros están las almas de los inocentes niños y niñas.

Sin embargo, una fracción de estos maestros en los últimos años, han intentado e intentan cambiar el curso de esta noble profesión, convirtiendo en una mercancía política el “don de maestro”, para la práctica del clientelismo político antes que la reivindicatoria.

¿Por qué, esta huelga es en contra los Niños y Niñas?

Para justificar mi argumento de que esta “huelga es contra niños y niñas” inicio con preguntar ¿Cómo y cuándo una huelga es justa y no arbitraria? ¿Qué criterios nos pueden servir para decir que esta huelga es contra los niños?. Ciertamente, una huelga es justa y necesaria cuando sus derechos humanos son menoscabados, atentatorios y/o discriminatorios.

En segundo lugar, una huelga es justa porque su reclamo a parte de las suyas defiende indirectamente propósitos globales o comunales y estas devienen a mejorar las condiciones globales para reproducir los cambios transcendentales en armonía y paz sin perjudicar a las mayorías nacionales.

Dentro de este contexto, se observa que el reclamo principal de los profesores agrupados en el SUTEP es: la defensa de la escuela pública y contra la privatización, por la estabilidad laboral y por la mejora de los sueldos.

Por consiguiente, estas tres demandas principales nos inducen a tener un criterio claro. Por tanto ¿serán justas estas demandas?, nuestra impresión es que son demandas con medias verdades y falsedades. Aún cuando sus sueldos si bien no son decorosos, por las que sería comprensible su medida.
El sueldo de un maestro peruano es en promedio 220 dólares en comparación al sueldo de maestro de Argentina de 150 dólares, Ecuador de 160 dólares considerados con un alto costo de vida y esta última peor por ser un país dolarizado. Peor aún con Bolivia cuyo sueldo promedio es de 100 dólares, las deducciones lógicas los pueden hacer los lectores.

¿Qué significa gratuidad de la enseñanza y la defensa de la Escuela pública?

Una de las demandas de este gremio de maestros en “huelga contra los niños”, dicen, defender la escuela pública, y gratuidad de la enseñanza. ¿Podría algún maestro en “huelga contra los niños” demostrarlo?, en que norma legal se basan o se existe una iniciativa de Ley que expresamente diga así.

Aún en los países desarrollados la gratuidad de la enseñanza y la escuela pública no sólo es necesaria sino una obligación para todos los países confortantes del sistema de las Naciones Unidas.

Por tanto, ¿a quien pretenden sorprender con la llamada “privatización de la escuela pública”?, acaso creen que somos analfabetos absolutos o “funcionales” o es que ellos los son. Pareciera que el fantasma del analfabetismo “funcional” ronda dentro del SUTEP principalmente quienes son sus dirigentes.
No podemos los padres de familia y la sociedad civil ser ciega e insensible del sentido del derecho a la educación y la gratuidad de la enseñanza básica que es un derecho universal como hemos dicho, no sólo como derecho sino una obligación de los Gobiernos.
La prueba de ellos, es que la constitución política del Estado peruano garantiza la gratuidad y no la privatización, aún sin tener que defender al gobierno por errores garrafales, al igual que no puede existir un proyecto en ese sentido, porque estaría en contra de las normas internacionales que son vinculantes.

Toda vez que el derecho internacional estipulado en los organismos internacionales como la Declaración de los Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), proclamada el 20 de noviembre de 1959 garantiza la gratuidad de la enseñanza y la vigencia de la escuela pública.

Asimismo, la Convención de los Derechos del Niño (1989) ratificó la educación como un derecho de niños y niñas. La Declaración Mundial sobre Educación para Todos (1990) y la Declaración de la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia (1990) reconocieron la educación básica como el cimiento de todo aprendizaje y de toda educación posterior de las personas.
Por tanto, los Tratados y Convenios internacionales, garantizan la gratuidad de la enseñanza que junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) efectúan un seguimiento para que el principio de derecho del niño siga siendo gratuito y obligatorio.

Además como un hecho más reciente, están los objetivos de desarrollo del milenio propiciadas por las Naciones Unidas, cuyo objetivo dos es lograr la enseñanza primaria universal, por tanto, esta es una meta cuantificable y una obligación para los Gobiernos el cumplimiento de las metas de la Cumbre referida.
En suma, no es verdad que ellos defienden la Escuela pública o la gratuidad de la enseñanza, cuando esta no sólo es una necedad del Gobierno sino una obligación política y moral a favor de los niños y niñas del Perú y del resto del mundo.

¿Quiénes son las víctimas de esta huelga dentro de estas mentiras?

La respuesta es contundente “los niños y niñas del Perú”. Contra ellos es esta huelga, estas corrompen las almas infantiles insuflándoles, a tan tierna edad, odio a sus superiores y a gente que no conocen o no entiende la actitud de sus maestros de negarse a enseñarles.

La impresión de estos niños y niñas es la frustración y desencanto en las pequeñas mentes que no entienden ni de incentivos docentes, ni que significa la Escuela pública, ni los aguinaldos. Lo único que saben es que su maestra o su maestro no fue a sus clases porque esta en huelga. Piensan además que sus maestros no los quieren y no quieren encontrarse con ellos y que por eso no hay clases.

Las víctimas de esta huelga que son los niños niñas, porque se quedan sin clases, por tanto, es un atentado contra los derechos humanos de millones de estos pequeños y es una injusticia y una barbaridad haciendo sufrir y privarles de derecho de aprender a estos pequeños y adolescentes.

¿Qué significa estabilidad laboral y quienes los tienen derecho?

Por estabilidad laboral se entiende tener derecho a un trabajo seguro permanente y como retribución tiene derecho a un sueldo, es decir, la estabilidad laboral significa tener un nombramiento que le permite tener seguro social, vacaciones y demás beneficios. Lo cual es loable y todo ser humano debería tenerlo.

Pero, ¿cuántos y quienes tienen estabilidad laboral?. La respuesta una minoría frente a una gran mayoría. Creemos que los profesores exigen algo “justo”. Pero quien reclama por la estabilidad, por seguro social, por vacaciones, precios justos, de aquel obrero, profesional, o aquellos campesinos e indígenas sin un sueldo; aún así envían a sus hijos a la escuela o al colegio, para ser frustrados por la huelga de los maestros.

Cuantos padres nos sacrificamos y hacemos lo imposible para comprar útiles y uniformes para enviar a nuestros hijos a la Escuela o al Colegio para que tengan un futuro promisorio, ojalas sin pobreza. Por tanto nada puede justificar esta huelga contra los niños.

¿Qué significa derecho de los niños y niñas a la educación?

Con ocasión de celebrarse la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, en Johannesburgo, llevada acabo el 4 de septiembre de 2002. Al comienzo de esta Cumbre, los niños del mundo, con palabras sencillas claras y precisas, han dejado constancia que “que el futuro les pertenece” como tal esperan de sus gobernantes una educación justa.

Ciertamente este fue una desafió lanzado al mundo ante los representantes de la mayoría de gobiernos de todo el Mundo, haciendo conocer además que estos niños y niñas esperan heredar un mundo libre de las indignidades y los ultrajes que engendran la pobreza, la corrupción, analfabetismo, la degradación ambiental y el desarrollo insostenible.
En atención a esta demanda de los niños y niñas del Perú y del resto del mundo, decimos que ellos tienen el sagrado derecho:
A ir y permanecer en la escuela/ colegio para recibir una educación oportuna como también a jugar y disfrutar del juego. Para desarrollar sus conocimientos, habilidades y actitudes indispensables para sobrevivir, conocer su propio cuerpo y proteger su salud, aprender acerca de su cultura y sus raíces, expresarse y comunicarse oralmente y por escrito.

A aprender, tanto dentro como fuera de la escuela. A la pregunta y a la respuesta, a la duda, a pensar y argumentar, a equivocarse, a ser consultado y a participar, a expresarse espontáneamente y con libertad, a ser escuchado y respetado en sus opiniones, a discrepar, a imaginar y crear, a aprender a aprender.
A un aprendizaje permanente, desde el nacimiento, en un continuo que no reconoce más límites y a tener el interés y capacidad para aprender.
A un aprendizaje abierto, en el hogar, en la escuela, en la vida diaria, en la propia exploración del mundo. Derecho a una educación respetuosa del saber, la opinión y los sueños infantiles. Una educación fundamentada en la alegría, el juego y el canto, la sorpresa y la aventura, el movimiento y la risa, no como complementos sino como materia prima de la enseñanza y el aprendizaje.

A una educación relevante y de calidad, significa que no importa cantidad sino sobre todo para qué, qué y cómo se aprende. El derecho a una educación libre de prejuicios y estereotipos, que combate el racismo y el sexismo, respeta las diferencias, y reconoce el valor de la propia lengua y la propia cultura.
En suma, ¿quien defiende el derecho de los niños?, el derecho a tener un maestro en su programa regular. Y sobre todo el derecho a la educación como prioridad, el derecho a gozar de salud, protección, amor, paz, felicidad, educación y el máximo desarrollo en favor de su propio bienestar y en beneficio de sus semejantes.
En fin, el derecho de “que el futuro les pertenece” a estos pequeños y adolescentes, es por ello, que debe seguir siendo la educación prioridad y obligatoria como lo estipulan las normas internaciones. Y es la razón, por la cual invitamos a estos maestros a que reflexionen y vuelvan a las aulas. Si sus demandas se consideran justas, su huelga debería ser contra las instituciones del Estado y buscar otros mecanismos de ser escuchado. Por ejemplo que la huelga se desarrolle los sábados y domingos al que gustosos apoyaríamos.

Territorio de los Qollas y Lupaqas, Junio 24 del 2004

Ingº MSc (c), Investigador Aymara, especializado en Gestión Socio Ambiental y Derechos Indígenas. Directivo de CISA-CCISETA, entidad consultiva ante el Consejo Económico Social –ECOSOC- de las Naciones Unidas. fescobar@universia.edu.pe – www.cciseta.org.